29/12/08

Decisivo

About her childhood in the Canadian wilderness, Margaret Atwood wrote: “On fine days we spent our time turning over rocks to see what was underneath. The most disappointing was nothing. Then, in ascending order, came worms, millipedes, spiders, beetles, ants' nests, toads, snakes, mice, and newts and salamanders. Newts and salamanders were the ultimate; they were extremely rare. Sometimes we just looked, and meditated, and put the rock back. Sometimes we poked things with a stick to see what would happen.”

“People often ask me, ''What's the difference between writing poetry and writing fiction?'' And surely it is this: with a poem, you look, and meditate, and put the rock back. With fiction you poke things with a stick to see what will happen.”

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The Poetry of Margaret Atwood
Roger Fritts
Cedar Lane Unitarian Universalist Church
Bethesda, Maryland
December 2, 2007

Los regalitos que hoy me han hecho muy feliz II



19/12/08

Ida y vuelta

En estos días el sol calicina un rostro hasta resecar y cuartear las entradas de la piel. Un sol que de tanto es blanco y restalla en el asfalto. Los autos, los amigos, las casas. El aire envenenado. Frío.

17/12/08

And then came the rush of the flood



Once I wanted to be the greatest
No wind or waterfall could STALL me
And then came the rush of the flood
The stars at night turned DEEP to dust

Melt me down
into big black armour
Leave no trace
Of grace
Just in your honor
Lower me down
TO CULPRIT SOUTH
Make 'EM WASH A SPACE IN TOWN
FOR THE LEAD
AND THE DREGS OF MY BED
I'VE BEEN SLEEPING
Lower me down
PIN ME IN
Secure the grounds
For the later parade

Once I wanted to be the greatest
TWO FISTS OF SOLID ROCK
WITH BRAINS THAT COULD EXPLAIN
Any feeling
Lower me down
PIN ME IN
Secure the grounds
FOR THE LEAD
AND THE DREGS OF MY BED
I'VE BEEN SLEEPING
For the later parade

Once I wanted to be the greatest
No wind or water fall could STALL me
And then came the rush of the flood
The stars at night turned DEEP to dust

13/12/08

Epifanía o lo que de mí se dice (Tú sí escribes muy bonito)



Dicen de mí
que yo he sido un libro abierto
Donde mucha gente ha escrito
no hagas caso, nada es cierto.

En blanco está
nádie supo escribir nada
no dejaron ni una huella
nadie le importaba nada.

Me importas tú
tú si escribes muy bonito
para tí soy libro abierto
escribe en mí, te necesito.

Escribe en mí, te necesito.
Escribe en mí, te necesito.
Escribe en mí, te necesito.

7/12/08

Con David Huerta


Abrazados



Te abrazo y en el agua de oro
se inicia
una perfumada ondulación.

Te abrazo, cierro los ojos
y estamos en Bagdad.

Te abrazo lentamente
hasta que una electricidad
de sábanas y relojes
me enciende cada hueso.

Te abrazo, en fin: cierras los ojos,
abro las manos
para sentir la playa delgada
de tu espalda. Me abrazas

y caemos en un arroyo, alveolo,
filo de olvido,
fijeza de espuma y llamarada.



HUERTA, David, La música de lo que pasa, CNCA-DGP, México DF, 1997. (Col. Práctica Mortal) p. 96

21/11/08

El Gangbang de Óscar David López

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El cielo más líquido de Luis Armenta Malpica

Cuando en duda, es preciso acudir siempre al diccionario más próximo. Esta es una sugerencia que desde años atrás he intentado seguir. Y es que dudé al confrontarme con el libro de Luis Armenta Malpica: El cielo más líquido. Así encontré que la palabra “cielo” según ofrece el Diccionario de la Real Academia Española tiene acepciones múltiples, al igual que el poemario de Luis.
Como primer sugerencia el DRAE nos dice que el cielo es una esfera aparente azul y diáfana que rodea la Tierra. Es El cielo más líquido esa esfera que todo lo envuelve. Dentro de este cielo, habitan y se reproducen las historias de los claveles y las rosas. Combaten (como al principio) los hombres y las mujeres. Se fundan las ciudades que se vuelven una mancha estéril sobre el rostro del mundo. Es bajo su manto protector donde se multiplica la luz y se difunden los silencios. Donde crecen los jardines: cedros contra el crepúsculo. Donde las madres se despiden de sus hijos. Es la cantidad de atmósfera que cubre a los residentes y domina incluso sus ideas. La idea de Dios que todo lo contiene y por lo tanto todo lo es, mientras que, concomitante, piensa al mundo. Es la metáfora perfecta que Luis maneja a lo largo de esta colección: del cielo parte la creación del poeta para forjar nuevos mundos que se fundan sobre la frágil desnudez de las palabras.
Aquí está presente la disyuntiva entre mirar hacia uno y otro lado de ambas caras de la moneda. El poeta busca reconciliarse con el amor mismo que consume a los amantes. Busca su transformación desde el sujeto para asumir la postura del amado, harto ya de hacer de activo en la interminable persecución del sobresalto. En el corazón acelerado se perciben los rastros inquietantes del alma del poeta que busca sin éxito un domicilio propicio para celebrar la entrega del beso.
En todo el fuego de lanzarse hacia otros cuerpos también se encuentra la inmanencia de aquél que espía entre los cuerpos y los hechos. La constante presencia de un dios que todo lo puede, todo lo envuelve. Que es Todo. Entre los amantes pervive este dios y es el lazo que los une. Duerme en la misma cama. Es el delgado hilo entre las miradas de los amantes que yacen juntos mientras al fondo suena algo de Strauss o de Stravinsky. Es la tenue luz que se vierte sobre ellos sobre la íntima tersura del calor familiar bajo las sábanas.
El cielo, según el Diccionario, es también Dios mismo o, como ahí se especifica, su Providencia. El poeta visita el pasaje bíblico que nos relata que a Moisés le es permitido ver a Yahvé sólo de espaldas. A espaldas de Dios el poeta construye un planeta rebelde en el cual se desprende de la creación y hace brotar de su boca las nuevas realidades. Es crear con amor un ámbito, un mundo y un largo aliento vertical, como la misma espalda de este Dios. Al mismo tiempo subversivo y fiel hasta la muerte, el juego que el poeta plantea se advierte en la colocación de mayúsculas y minúsculas en los sustantivos estratégicos. Se reafirma la certeza de la existencia de Dios, así como la del mismo Hombre. Ambos fijan la mirada en el espejo insomne que es un alfabeto propuesto por Luis Armenta. Desde el alfa hasta el omega. La santidad en el aroma de las flores al final de la vida.
Si hemos de ceñirnos a lo que dice el diccionario, cielo es el apelativo cariñoso de la persona querida. En El cielo más líquido también se canta al amor. A los besos no dados y a las caricias. Hay claveles y hay rosas que son objeto y receptáculo del amor.
Cielo protector es El cielo más líquido. Y así como en la relación mítica de la antigüedad que existe entre el cielo y la tierra, es el Cielo el que se abre para que el agua caiga. El agua que purifica. El agua que se vierte sobre la frente de los hombres. El agua de da vida a los claveles y las rosas de cualquier jardín. El agua del diluvio. El agua que limpia cuerpos, rostros, pies. El cielo más líquido se abre para dar paso a ese reino del agua que oscila pendiente de la inmanencia sensual y sensorial del poeta mismo.
Es pues, El cielo más líquido una oportunidad definitiva para acercarse a la obra un poeta de fina factura. Poemas que nombran al amor, a Dios y a los hombres. Poemas que nos hablan de todo eso que el Cielo guarda. De todo eso que nosotros somos.

18/11/08

del muy hoy

¿cómo corroborar la constancia de los presagios que llegan y estremecen la piel desde la nuca y hasta más (bastante más) abajo?

31/10/08

Día de Muertos 2008

Estas van, por encargo de mi querida Rosa Isela, dedicadas a mis amigos del noticiero matutino Punto de Vista de Televisa del Golfo.


JORGE ADAM NADER

Azote de las mujeres,
Jorge bebía de su taza
y al alba desde su casa
salió a atender sus quehaceres.

Ya dentro en el camerino
La Muerte frente al espejo
"¡Jorge!", muy fuerte le dijo,
y que se queda perplejo.

"Este saco que traes puesto
te queda muy apretado.
Desde que estás más repuesto,
pareces embetunado.

"Son muchas las milanesas,
o de energía los licuados,
la cremería libanesa,
o los tacos de guisado.

"Voy a pasarte una dieta
y quedarás bien chapado,
pues ya estarás confitado
para abrochar la bragueta."


ÓSCAR RODRÍGUEZ LUGO "EL CHATO"

En el béisbol muy versado
desde antes se creía El Chato,
cuando harto envalentonado
a cuadro dio su alegato:

Tras del estruendoso "¡Playbol!",
que alguno llegó justo al plato.
Que fue necesario un "playoff",
que si se le había ido el dato.

Que si un jonrón fue anotado,
o empieza la corredera.
Que hay quien sí corre volado,
y hay quien batea pa' tercera.

'Tonces La Muerte certera
le habló por el apuntador:
"Ya voy pa' allá de agorera
a parar tu acelerador.

"No te emociones mi Chato
que por ti prontísimo voy.
¡Tú eres mi gran candidato
para hacerme de un buen Play Boy!"


AMALIA ÁVALOS

Amalia muy concentrada
sentada frente al monitor,
su reporte preparaba
para la pronta emisión.

'Tonces La Muerte jocosa
se asomó por la pantalla-
"¡Vamos, mujer, presurosa!
Hoy dejas de dar batalla.

"Harto está el televidente
de tu pronóstico errado.
Es que ya es muy evidente:
tienes el ojo nublado.

"Dices que saquen abrigo
cuando el clima está para asar.
Éste será tu castigo:
Hoy mismo te voy a llevar

"a donde el clima no cambia.
Ahí siempre le atinarás.
Ahí 'stá segura tu chamba:
es la casa de Satanás."


LIC. LEY FONG

Estaba muy consternado
el buen licenciado Ley Fong
cuando en el aire viciado
de pronto se escucha un gong.

Era La Muerte tilica
quien entre el humo preguntó:
"¿Cuáles son ahora tus cuitas?
Que para cuidarte estoy yo."

"Ay, Muerte, ya no sé qué hacer,
es que con tanta reforma
la Ley se nos va a envilecer,
se va a pervertir la norma."

"No tenga cuidado mi buen,
pues por ser gran abogado,
desde hoy lo voy a enaltecer,
pierda usted el desagrado.

"Que por trabajar con la ley
con el más sumo cuidado
y con el ahínco de un buey,
hoy la "Ley Fong" yo declaro."


"NICO" ÁVALOS

Estaba La Muerte atenta
viendo el primer noticiero.
Y como en cámara lenta
le pone un ojo al monero.

"Es un muchacho muy guapo
y también muy calladito.
Ya desde ahorita me escapo
para el canal derechito."

En el papel se aparece
guiñándole un ojo a Nico:
"¡Hola! Que se me apetece
comerte a tí, niño rico.

"Como eres muy talentoso
no te costará trabajo
cambiar mi rostro espantoso
pa' darnos un agasajo.

"A funcionar pon el seso,
vámonos a una cantina.
Después de darnos un beso,
¡vas a pintarme Catrina!"

29/10/08

Toronto y el asesino ciego



Should is a futile word. It's about what didn't happen. It belongs in a parallel universe. It belongs in another dimension of space.

---Margaret Atwood, The Blind Assassin

En 2005 tuve la oportunidad de visitar a un amigo en Toronto: ciudad de la cual quedé prendado desde el momento en que la vi desde el aire. Recién se había aprobado en el Parlamento el matrimonio para los homosexuales. Había un ambiente festivo en las calles (particularmente en Church St.), aún cuando el fin del verano era inminente. En ese entonces nada sabía yo de Margaret Atwood. Mucho menos que reside en Toronto.

Cinco años antes se publicó la novela que recién terminé de leer: The Blind Assassin. Una verdadera obra maestra: la novela dentro de la novela, la confesión de una octogenaria, las noticias del periódico, articuladas por medio de una confección cuidadosa y con la precisión de un escalpelo. Lo que diga será muy corto a comparación de lo que la novela ofrece. Es necesario leerla para descubrir el trabajo artesanal de Atwood. No en balde recibió este año el Asturias de las Letras.

La historia se sitúa en ocasiones en Toronto. Fui presa de una sensación rara (y al mismo tiempo familiar) al descubrir en ella calles, casas y edificios en donde anduve (al igual que Iris Chase): el Royal Ontario Museum, el Eaton's en Navidad, Union Station, Queen, Yonge, King, Spadina y la mismísima Church St. En dos momentos aparece una metáfora que alude a un equilibrista caminando sobre el flujo estruendoso de la caída en Niágara. El frágil balance entre ignorar el rugido del agua y concentrar la atención en la difícil acrobacia. A pesar de que la narración está situada alrededor de la Segunda Guerra Mundial, los edificios siguen ahí y las calles se llaman igual. La sensación es parecida al estar y no estar, el haber estado y el "qué tal si yo hubiera".

La novela fue recomendación de Liliana Blum, a quien le agradezco profundamente. Pienso en las ocasiones en que he estado cerca que he estado de llevar otra vida diferente a ésta. De vivir en otra ciudad. Haberme quedado en Toronto. Ser otro. Pero como reza el epígrafe de arriba, eso pertenece a otra dimensión del espacio.

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ATWOOD, Margaret, The Blind Assassin. Anchor Books, New York, 2001.

21/10/08

Poema en Metrópolis

Un poema mío en la hoja de poesía de la U de G:

www.revista-metropolis.com

Comentario del poeta Carlos Vicente Castro, editor:

En esta ocasión nos pintamos de magenta con reminiscencias pop, con colaboraciones de Santiago Llach (Buenos Aires, Argentina), Ángel Rafael Nungaray (Yahualica), Daniel Téllez (Ciudad de México), Alberto Rodríguez (Guadalajara), Julián Herbert (Acapulco), Marco Antonio Huerta (Tampico), Silvia Eugenia Castillero (Ciudad de México) y Abdellatif Laâbi (Fez, Marruecos).


Las pinturas son de Víctor Mora y el diseño e ilustraciones de Gabriela Aguirre.


Quienes puedan, corran a conseguirla antes de que se acabe.


Recuerden: es gratis.


La pueden ver por internet (www.revista-metropolis.com) o conseguir en Guadalajara:

• Fondo de Cultura Económica.
• Biblioteca Iberoamericana “Octavio Paz”.
• Instituto Cultural Cabañas.
• Museo de las Artes.
• Museo Raúl Anguiano.
• Canal 7.
• Casa Vallarta.
• Casa ITESO Clavijero.
• Café Tarumba.
• Librería Gandhi.
• Librería Ítaca.
• La Estación de Lulio.